Nicaragua frente al colapso: aranceles del 100 % de EEUU. amenazan con efectos devastadores
Un aumento del 100 % en los aranceles de Estados Unidos, o la posible expulsión de Nicaragua del DR-CAFTA, podría conducir al país a un colapso económico sin precedentes. La probabilidad de que esto ocurra nunca había estado tan cerca, a pesar de que las advertencias sobre posibles sanciones económicas, como consecuencia de las violaciones a los derechos humanos y del desmantelamiento institucional, han sido reiteradas al régimen desde 2018, cuando Daniel Ortega, entonces con Rosario Murillo como segunda en poder, emprendió la ruta antidemocrática.
Ahora que la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha determinado que "las acciones, políticas y prácticas de Nicaragua relacionadas con los derechos laborales, los derechos humanos, las libertades fundamentales y el Estado de Derecho son irrazonables y obstaculizan o restringen el comercio estadounidense", el país se enfrenta al peor escenario: asfixia de las exportaciones y paralización de sectores estratégicos, lo que podría desencadenar una crisis económica de efectos devastadores, alertan expertos.
El reporte de USTR "es sumamente contundente, sumamente serio, y las consecuencias podrían ser devastadoras para la economía nicaragüense", valoró el economista desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro.
Entre las medidas propuestas por la USTR contra el régimen de Ortega-Murillo, que serán evaluadas por la Administración de Donald Trump, se incluyen "aranceles adicionales de hasta el 100 % sobre algunos o todos los productos nicaragüenses" de forma "inmediata o por fases durante un periodo de hasta 12 meses", revela un informe publicado este lunes.
La entidad comercial estadounidense también propuso "la suspensión, el retiro o la prohibición de la aplicación de los beneficios del DR-CAFTA".
Chamorro expone que los efectos serían devastadores porque Estados Unidos es el principal mercado de las exportaciones de Nicaragua, incluido el oro en bruto y el sector textil.
Además, es "sumamente grave" porque cualquier inversionista extranjero con interés de invertir en Nicaragua la tendrá que pensar ahora por si EE.UU. le quita los beneficios del DR-Cafta al país centroamericano, razonó.
Las opciones de Nicaragua
Para el politólogo nicaragüense Manuel Orozco, el régimen sandinista puede mitigar la suspensión de esas sanciones comerciales con medidas correctivas, porque de escoger una confrontación con Estados Unidos, el principal mercado de Nicaragua, estará "destinada al fracaso por el colapso de la economía".
"Uno de los resultados más probables (…) es que muchos negocios opten por irse del país (Nicaragua) ante el temor a una tarifa punitiva de más del 20 % (o hasta del 100 %), como ocurrió inicialmente contra la República Popular China", advirtió Orozco, en un artículo publicado en Confidencial, en la que analizó el crítico escenario.
Según Orozco, el régimen tiene algunas salidas para enfrentar esta amenaza económica, pero todas pasan por un compromiso real del retorno a la democracia. Plantea que la primera opción es solicitar una moratoria para introducir cambios concretos, positivos y proactivos que incluya una hoja de ruta que saque al país del "estatus dictatorial".
"Aunque mucho de esto implica tragarse el orgullo, los Ortega-Murillo se están arrinconando solos y no hay mucho de por medio que los salve. Tentativamente, la respuesta de solicitar una moratoria debe ser manejada con madurez de manera convincente", insistió.
Es decir, agregó Orozco, abrir un proceso de transición política que incluya restablecer de manera inmediata el respeto a los derechos humanos de los nicaragüenses: liberar a los presos políticos, devolver las confiscaciones, eliminar la desnacionalización y las "falsas" acusaciones contra miles de expatriados, y facilitar la llegada de nicaragüenses que quieran retornar sin temor a represalias.
Además, reformar la constitución, anular las leyes "represivas" impuestas desde 2019 (como la de agentes extranjeros, ley de soberanía, la nulificación de partidos políticos, y otras más); reorganizar la Policía disminuyendo su tamaño, reformar el aparato de justicia desligando a la Procuraduría de las funciones penales; y convocar a un encuentro político para el adelanto de elecciones con garantías.
"Estas medidas son el remedio mínimo que deberían proponer los cogobernantes. La otra opción que tienen es continuar la ruta represiva, rechazar la investigación de la Oficina de Comercio, y provocar más a Estados Unidos, proclamando un inútil alineamiento con China que no puede sustituir al mercado norteamericano", analizó.
La USTR aceptará comentarios públicos hasta el 19 de noviembre próximo, tras lo que decidirá si aplicar o no esas medidas.
En febrero pasado, el secretario de Estado, Marco Rubio, había adelantado que Washington estudiaría si expulsaba o no a Nicaragua del DR-Cafta, que desde su entrada en vigor en 2006 casi ha cuadruplicado las exportaciones nicaragüenses a EE.UU.
*EFE



