El presidente del Banco Central de Nicaragua, BCN, Ovidio Reyes señaló que la actividad económica del país ha entrado a una fase de recuperación, pero no es suficiente para que el Producto Interno Bruto (PIB) alcance un número positivo. Las proyecciones de la institución financiera nacional a este octubre casi están en sintonía con las que han hecho organizaciones internacionales y nacionales que han visto un escenario menos dramático al esbozado en abril pasado.

Reyes, que compareció en una presentación virtual para presentar el informe Estado de la Economía Nicaragüense, estimó que la economía caerá 4.5% en 2020, y evitó brindar alguna proyección de crecimiento para 2021, pese a que mediados de año señaló que habría una recuperación y que por fin se lograría un número positivo al crecer 1.5%. Después de seis meses, el régimen por fin decidió informar al país sobre el comportamiento económico del país. 

“Durante el primer trimestre de 2020, la economía mantuvo la trayectoria de estabilización y recuperación que se venía observando desde mediados de 2019. Sin embargo, en el segundo trimestre, el impacto del Covid-19 afectó principalmente a las actividades económicas relacionadas con el sector turístico: hoteles y restaurantes, y de servicios en general. A principios del tercer trimestre, por el contrario, han surgido señales económicas de recuperación”, señaló Reyes. 

El alto funcionario del régimen que se ha mantenido fuera del espectro público indicó que si bien la pandemia afectó la economía, ha sido menor a la observada en el resto de los países de la región centroamericana y República Dominicana. En el caso de Nicaragua, los meses más críticos fueron abril y mayo. 

“Las señales observadas a partir de la evolución mensual de la actividad económica, recogidas por el (índice mensual de la actividad económica) IMAE, presentan al mes de abril como el de mayor impacto de la pandemia (-9.9%), con tasas cada vez menos negativas durante mayo y julio, sugiriendo que la actividad económica se encuentra en proceso de recuperación”, reza el documento.

Reyes sostuvo que la pandemia tuvo un impacto directo en la reducción del comercio y de la producción mundial, la que afectó a Nicaragua principalmente en las actividades económicas relacionadas con el sector turístico: hoteles y restaurantes, y de servicios en general. “A principios del tercer trimestre, por el contrario, han surgido señales económicas de recuperación”, insistió.

La recuperación de la que habla Reyes está asociada  a la evolución positiva de las exportaciones de mercancías, depósitos bancarios y reservas internacionales, lo que ha dado lugar a una estabilidad cambiaria y del sistema financiero, que han favorecido a la baja en las tasas de interés. “La producción y el empleo están dando señales de recomposición después de haberse contenido su reducción. Por su parte, la inflación ha estado convergiendo a un nivel más bajo”, señala el BCN.

La institución prevé para lo que resta de 2020  una recuperación de las principales variables de la economía real, la que podría acelerarse una vez que se levanten las restricciones de viajes y al comercio y la economía internacional se recupere. “También se espera que las variables monetarias y financieras mantengan su tendencia de crecimiento”. 

Aunque los países están empezando a abrir sus fronteras y las aerolíneas retomando sus operación, en Nicaragua es incierto cuándo las compañías empezarán a conectar Managua con las ciudades de la región. Esta semana, Aeroméxico prorrogó sus vuelos comerciales con Nicaragua hasta diciembre. El turismo no levantará cabeza sino hasta mediados de 2021, aunque el panorama sigue siendo incierto debido a que es un año electoral, dicen representantes del sector.

PROYECCIONES

Los organismos financieros internacionales han mejorado levemente las proyecciones económicas de Nicaragua. El Fondo Monetario Internacional, FMI rebajó su estimación de -6% a 5.5% para 2020, mientras que el Banco Mundial la mejoró de 6.3% a 5.9%.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, en abril pasado había proyectado una caída de entre 6.5% y 13.7%, tomando en cuenta el impacto de la pandemia de coronavirus, sin embargo en la actualización que presentó esta semana precisa que será de -5%.

Las estimaciones de abril consideraban dos mecanismos de transmisión: externo e interno. El primero, consistía en las afectaciones a la economía nicaragüense debido al deterioro de la actividad económica global, en particular de Estados Unidos.

El segundo, tomaba en cuenta la propagación del virus en Nicaragua, y la interrupción de las actividades económicas del país. “El efecto total del coronavirus sobre la economía era la suma del mecanismo de transmisión externo e interno para el cual se simularon nueve escenarios que resultaban en una contracción de la actividad económica en un rango de entre 6.5% y 13.7%”, señaló Funides. 

El centro de pensamiento recuerda que las estimaciones se realizaron bajo una incertidumbre a nivel mundial, con cambios frecuentes de las proyecciones económicas. Sumado a eso que en Nicaragua la información pública es limitada. 

“Una caída de 5% es dañina para la economía, para el nivel de vida de los nicaragüenses y extienden por tres años la contracción económica”, dijo un analista de Funides. Las proyecciones para 2021, de momento son inciertas, pero un crecimiento de las exportaciones y una recuperación de las remesas podrían tener un efecto positivo en la economía.

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