Rosario Murillo ha cerrado la puerta a la propuesta de que Estados Unidos promueva una negociación con Daniel Ortega para restaurar la democracia en Nicaragua, tomando en cuenta que a nueve meses de las elecciones generales este no da muestras de voluntad para emprender las reformas electorales que den garantías de una contienda justas, transparentes y libres.

“Somos nicaragüenses, y les decimos que entre nicaragüenses nos entendemos, no hay espacios para otras voces, las mismas identidades injerencistas e interventoras, en esto no, con otras modalidades no”, dijo de manera tajante este mediodía Murillo, la sancionada esposa de Ortega quien funge como vicepresidenta y vocera del Ortega.

La reacción de Murillo ocurre luego que Cristiana Chamorro, aspirante a candadita a la Presidencia por la oposición, al ser consultada sobre qué puede hacer Estados Unidos para ayudar a restaurar la democracia en Nicaragua, planteara dos puntos: activar formas de multilateralismo y enviar una misión de alto nivel para negociar con Ortega “y entender qué es lo que Ortega necesita en este momento. Esta misión debe ir acompañada por la OEA para reactivar las conversaciones que tuvieron en el pasado”.

Desde El Carmen, la residencia y despacho presidencial de Ortega en Managua, Murillo sin hacer menciones directas enfatizó que no hay cabida para lo que calificó como el intervencionismo extranjero.

En octubre de 2020, la Asamblea Organización de los Estados Americanos (OEA) instó a Nicaragua que a más tardar en mayo realice reformas a Ley Electoral que permitan celebrar elecciones creíbles, transparentes y observadas.

A dos meses de que se cumpla ese plazo aumentan las voces críticas y presión para que Ortega cumpla los compromisos en materia electoral, cese los mecanismos represivos que implantó desde 2018 para acallar a la disidencia y libere a los más de cien presos políticos.

Este mismo jueves, horas antes de la comparecencia de Murillo en la cadena de medios oficialistas, el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Derecho a la Libertad de Reunión Pacífica y de Asociación, Clément Nyaletsossi, reiteró el pedidio de acceso al país a las autoridades nicaragüenses para constatar en terreno lo que ocurre en materia de derechos humanos. El funcionario manifestó que en la ONU existe preocupación por la crisis de derechos humanos en Nicaragua, la cual se ha agravado con la aprobación de normas como la de Ciberdelitos y la ley de Agentes Extranjeros que limita derechos e impone abusivos controles sobre organismos, figuras de la oposición, medios de comunicación y la ciudadanía en general.

“Ante esa continuidad de la injerencia aquí estamos, aquí estamos con mente, con corazón, con inteligencia y con amor, haciéndole frente”, dijo Murillo.

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