Al anunciar el segundo caso de coronavirus en Nicaragua, Murillo repitió en varias ocasiones que el paciente tiene VIH. En el país hay una ley y un reglamento que establecen sanciones para quien viole la confidencialidad de estas personas. 

Rosario Murillo violó la privacidad del segundo paciente con coronavirus en Nicaragua al revelar en televisión nacional que esta persona tiene VIH, un dato que no debió haber sido divulgado, según establece la Ley 820 (Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el VIH y Sida, para su Prevención y Atención).  

“Recordemos que es una persona altamente vulnerable, por padecimientos como la diabetes, la hipertensión, pero además aquí lo principal es la condición de cero positivo, VIH. Eso es lo principal y lo que hace el caso todavía de mayor cuidado”, dijo Murillo este viernes al confirmar el segundo diagnóstico de coronavirus en el país.  

El artículo 12 de la Ley 820 indica que “es de obligatorio cumplimiento para las autoridades con cargos administrativos en instituciones públicas y privadas, garantizar la confidencialidad de las personas con VIH y en condición Sida”. 

En caso de incumplimiento a lo establecido, agrega la ley, se impondrá por las autoridades competentes medidas correctivas de conformidad al reglamento de la presente ley, y cuando el caso lo amerite se impondrá por las autoridades judiciales, las sanciones civiles y penales que correspondan”.   

LEA: Minsa confirma nuevo caso sospechoso de coronavirus en Nicaragua, es una joven de 20 años

El reglamento de la ley, en el artículo 37 establece “es de obligatorio cumplimiento para las instituciones públicas y privadas, garantizar la confidencialidad de las personas con VIH y en condición SIDA”. Ante el incumplimiento de esta disposición “se impondrá una multa del 10% de sus ingresos mensuales”, detalla la norma. 

Pero Murillo se pasó por alto todos los protocolos, la ley y su reglamento y repitió la información en varias ocasiones.  

“Reiteramos, que aquí la condición de mayor vulnerabilidad es su diabetes, junto a la hipertensión y junto al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o Sida-VIH, eso lo hace más vulnerable y puede ser más grave, incluso más difícil recuperación”, insistió la vicemandataria. 

Dora María Tellez, exministra de Salud criticó la imprudencia de Murillo.

CENDIH: ES UNA VIOLACIÓN A LOS DERECHOS HUMANOS 

Para Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), el haber revelado detalles de la vida privada del paciente, como el hecho de ser portador del VIH, “no solo no ha sido imprudente, es una violación gravísima de derechos humanos porque existe una ley sobre eso para las personas con VIH”.  

“Ella no solo cometió una imprudencia, sino una violación gravísima de derechos humanos y violación de las normas establecidas. Nos parece que es una agresión más que está cometiendo Rosario Murillo en contra de las personas”, explica.  

Para la defensora, la multa del 10% de sus ingresos mensuales es la sanción mínima de la que Murillo es acreedora, aunque lamenta que en Nicaragua no haya institucionalidad que haga cumplir las leyes.  

LEA: Dos medicamentos podrían ser efectivos para tratar el COVID-19. No es el Interferón Alfa 2B que ofrece producir Nicaragua

“Es acreedora a esa y muchas más sanciones, lo que pasa es que aquí no hay institucionalidad y las leyes no se cumplen. Hay que decir que no solo está cometiendo una tropello general, es una violación a las leyes especiales”, agrega Nuñez.  

Finalmente, la dirigente del Cenidh cuestionó la falta de medidas efectivas de parte del régimen para evitar la propagación del coronavirus en Nicaragua.  

“El Gobierno en vez de estar promoviendo la prevención, lo que está haciendo es impulsando unas medidas de propagación. Se niega a cerrar las fronteras. Estamos encerados porque nuestros vecinos ya la cerraron, porque las líneas aéreas ya no están viniendo, pero el Gobierno quiere seguir sin tomar medidas efectivas”, denunció. 

Compartir: