Sandra Ramos exhibió este viernes su temple y su firmeza por la lucha de los derechos de las mujeres y para defender una organización de 25 años de trayectoria que se encuentra en la mira de las represalias políticas del régimen de Daniel Ortega: el Movimiento Autónomo de Mujeres María Elena Cuadra.

Las oficinas de la organización amanecieron asediadas por oficiales de la Policía Orteguista quienes desde las 7:00 a.m. habían colocado un retén en las afueras de las oficinas y no permitieron en ingreso de su personal.

Sandra Ramos acompañada de un grupo de mujeres y trabajadoras llegó al lugar para encarar a los agentes del orden, quienes sin ninguna orden judicial mantenían tomada la entrada al edificio.

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“Ni la Policía, ni el Ministerio de Gobernación nos ha notificado nada. Quiero saber por qué esta acción arbitraria de la Policía”, reclamó Sandra Ramos a los agentes. No obtuvo respuesta.

POLICÍAS NO RESISTIERON SEÑALAMIENTOS

Luego se dirigió a los medios de comunicación y arremetió contra el régimen de Daniel Ortega y destacó el valor histórico de su organización.

“Nosotras siempre hemos estado listas para cualquier zarpazo, ya sea de este gobierno o de cualquier gobierno que se encachimbe con las mujeres feministas. Nosotras atendemos mujeres víctimas aterrorizadas, vivimos con el terror todos los días y estamos curadas”, dijo la defensora ante las cámaras.

La organización temía una confiscación ilegal de parte de las autoridades y el robo de los bienes por parte de la Policía.

Ramos, quien fuera parte de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia denunció que en días pasados la Policía ha tratado de dar con ella sin que se le explique por qué.

“¿Me quieren llevar?, que me lleven, no les tengo miedo. Los conozco, estuve adentro y sé lo que son”, dijo a los uniformados.

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Tras los señalamientos de Ramos y la presión de las mujeres que demandaban el retiro de la Policía, los agentes abandonaron el lugar tras cuatro horas de asedio e intimidación. Sin embargo, la dirigente envió un contundente mensaje al régimen:

“El Movimiento María Elena Cuadra no son estas paredes, sino el compromiso de defender los derechos de las más desprotegidas. No nos van a intimidar. Esto nos enoja, nos indigna, pero hay que seguir”, declaró Sandra Ramos.

En el Movimiento María Elena Cuadra, fundado en 1995, trabajan 33 personas, de las cuales 30 son mujeres.

“Vivimos con el terror todos los días y ya estamos curadas. Es un abuso estar intimidando a la gente. Vamos a entrar y vamos a seguir trabajando”, dijo Ramos al entrar a las oficinas entre aplausos de sus compañeras.  

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