María Esperanza Sánchez y Víctor Manuel Soza, presos políticos de Matagalpa, fueron encarcelados tras participar en las protestas contra el régimen de Daniel Ortega. 

Sin notificar a su defensa, la Juez I Distrito de Juicio de Managua, Irma Laguna Cruz, sentenció a 10 años de cárcel y 500 días multa a María Esperanza Sánchez y Víctor Manuel Soza, presos políticos de Matagalpa y reconocidos opositores al régimen de Daniel Ortega.  

La sentencia fue dictada el pasado 2 julio y únicamente comunicada a la Fiscalía, denunció el abogado Julio Montenegro, de los Defensores del Pueblo.  

“Este proceso ha sido anómalo desde el inicio porque los dos procesados fueron detenidos en departamentos distintos. En el caso de María Esperanza Sánchez fue detenida en la Carretera Masaya en su casa de seguridad, donde además (agentes policiales) hicieron un allanamiento ilegal y luego se incorporaron supuestos hallazgos de droga”, explicó Montenegro. 

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Los presos políticos de Matagalpa fueron acusados por supuesto tráfico de drogas, un delito recurrente que se le ha imputado a los presos políticos que han sido nuevamente detenidos tras su excarcelación en junio de 2019 bajo una Ley de Amnistía.  

MARÍA ESPERANZA SÁNCHEZ, ÚNICA PRESA POLÍTICA DEL RÉGIMEN 

Actualmente, el régimen de Daniel Ortega mantiene en las cárceles de Nicaragua a al menos 87 presos políticos, según datos de organizaciones opositoras.  

Entre ese grupo hay una única mujer: la matagalpina María Esperanza Sánchez, detenida el 26 de enero de este año en Managua, adónde buscó resguardo tras el asedio contante de policías, paramilitares y fanáticos orteguistas en su ciudad natal.  

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Desde el inicio de las protestas contra el régimen en abril de 2018, esta mujer de 51 participó activamente y también se atrincheró en las barricadas instaladas en Matagalpa.  

Sherly Sánchez su hija, no reconoce los delitos que le imputa el régimen a la presa política y declara que su familia es perseguida por no simpatizar con Daniel Ortega y Rosario Murillo.  

Sobre la salud de su mama, quien guarda prisión en la cárcel de mujeres La Esperanza, detalla que presenta problemas de circulación, presión arterial y asma cardíaca. Asimismo, teme un posible contagio de coronavirus debido a las condiciones de hacinamiento en las que estaría.   

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