La reducción de la tasa de devaluación de 5% a 3% incentivará las importaciones, pero restará competitividad a las exportaciones, a la vez reducirá la inflación  y afectará las pensiones de los jubilados.

Sin mayores explicaciones, el Banco Central de Nicaragua (BCN) decidió este lunes frenar la tasa de devaluación del córdoba respecto al dólar de Estados Unidos, cambiándola del 5%  anual al 3%. “Sería bueno conocer las razones por las que el BCN está haciendo este cambio imprevisto, pensamos que debería brindar más información para reducir las potenciales especulaciones o incertidumbre. No es una medida descabellada, no es positiva, ni negativa”, dice un economista de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

Los efectos de esta medida, que abaratará el córdoba a un ritmo más lento que en los últimos 15 años, divagan entre lo positivo y negativo, aunque no hay una explicación concreta de porqué el banco emisor nacional decidió aplicarla. Lo positivo de esta medida es que tendrá un impacto en los precios y por tanto bajar la tasa de inflación, pero de cara a 2020. Las proyecciones apuntan a que la tasa de inflación acumulada a diciembre 2019 estará  en el rango de 6.4% y 7%.

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“Pensamos que no habrá un efecto a corto plazo, habrá un efecto en la inflación de dos puntos porcentuales, menores a lo que hubiese sido si la devaluación siguiera en 5%. Al haber una desaceleración en la tasa de inflación de dos puntos porcentuales, los hogares van a tener precios que no suben tanto como hubrían subido para bienes que están indexados con el dólar, eso no significa  un aumento inmediato de la capacidad adquisitiva de los hogares”, explica un economista de Funides.

El Banco Central explicó que esta decisión, que entrará en vigencia el 1 de noviembre, se adopta en el contexto de un marco de política macroeconómica e indicadores adecuados, que incluyen el balance en las finanzas públicas, un superávit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, adecuado nivel y cobertura de reservas internacionales; y estabilidad en el sistema financiero.

“La reducción del deslizamiento ayudará a recomponer el gasto agregado de toda la economía nacional al reducir costos y mejorar el poder adquisitivo de los salario”. Sobre esto último punto, economistas dicen que es cierto que los precios a ver desacelerados, aunque en el neto podría no haber ningún cambio en la capacidad adquisitiva de los hogares. “No sabemos para donde es el efecto”, señala.

EXPORTACIONES E IMPORTACIONES

La desaceleración de la devaluación del córdoba tendrá efectos en las exportaciones e importaciones. Las exportaciones van a ser más baratas que con una tasa de deslizamiento del 5%, por lo que esta medida puede crear un incentivo a que se aumenten las importaciones.  “Las exportaciones pierden competitividad”, señala un economista de Funides.

El especialista agrega que el impacto sobre la balanza comercial va a ser negativo, y tendría que haber menores exportaciones y mayores importaciones. “En este momento hay un superávit en balanza comercial debido a la contracción significativa de las importaciones por la crisis que vive el país”, agrega.

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Según especialistas, esta medida reducirá los pagos por servicios de deuda del Gobierno, en dos puntos porcentuales. “La deuda del Gobierno está en dólares o en córdobas con mantenimiento de valor, de tal forma que el movimiento en el tipo de cambio la afecta, y este cambio en la tasa de deslizamiento implicaría que el ingreso en córdoba del Gobierno, como impuestos, ahora van a pagar menos por la deuda que tenían cuando pagaba en córdoba, eso es beneficioso para el sector público”.

Para 2018, el Gobierno tiene proyectado pagar en deuda externa 260 millones de dólares, es decir 8,548 millones de córdobas. Ahora con esta medida, la Administración de Daniel Ortega necesitará menos córdobas en comparación a la tasa de devaluación de 5%. La medida del BCN, incidirá en  las remesas y en los intereses por los depósitos en dólares que los ciudadanos tienen en el Sistema Financiero Nacional.

“Las remesas cambiarán a un tipo de cambio no tan alto,  igual con los intereses financieros de los ahorros, la incógnita es con los salarios, los salarios podrían haberse ajustados, si hay un ajuste a ese 2%, al final y al cabo tendría un hogar cuyos ingresos se vieron afectado y no habría cambio en la capacidad adquisitiva”, explica un economista.

Otros perdedores son los jubilados. Por Ley, el 1 de noviembre de cada año, las pensiones deben reajustarse al mismo porcentaje que la tasa de deslizamiento del córdoba con respecto al dólar estadounidense. Ahora el ajuste que se aplicará a los jubilados será de 3% y no de 5%. “Si tu ingreso es de 100, se hubiese reevaluado a 105, pero  ahora  será 103”, señala otro economista.

Según datos del proyecto de Presupuesto General de la República 2020, el número de pensiones otorgadas a jubilados crecerá en 19,779 en 2020, después de haberse incrementado en solo 16,395 en 2019, y que el costo asociado a toda esa masa de pensionados, pasará de 17,473 en 2018, a 19,947 en 2019 y a 22, 815 en 2020. Con la medida, el Gobierno contendrá el costo de las pensiones, que año con año van en ascenso.

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