El sector exige al país vecino que ponga punto final a los atrasos en Peñas Blancas. La medida se tomó luego de que transportistas denunciaran saqueos de sus mercaderías. APEN respalda la decisión.

Los transportistas de carga de Nicaragua, varados en la frontera con Costa Rica, anunciaron este martes que cerrarán definitivamente el paso fronterizo de Peñas Blancas, en Rivas, en rechazo a las medidas que ha adoptado Costa Rica para el sector transporte regional que ingresa a su territorio.

El presidente de la Asociación de Transportistas de Nicaragua (ATN), Marvin Altamirano, manifestó que tomaron la decisión como medida de presión para que los gobiernos regionales busquen soluciones a las demandas de los  transportistas.

“Ya no queremos seguir sometidos al Gobierno de Costa Rica, que dice ser democrático, pacífico, pero que está agrediendo al gremio”, denunció Altamirano.  

El empresario del sector transporte alegó que los conductores tienen alrededor de dos semanas de estar varado entre Peñas Blancas y Rivas. Durante este tiempo podían pasar los vehículos pequeños, pero ahora ya no lo permitirán. 

“Nos pretendían quitar las unidades, con la mercadería que es ajena, el problema es serio”, comentó. 

El representante refirió que este martes, dos transportistas fueron regresados a Nicaragua supuestamente con síntomas Covid-19 y al dejar solos los camiones fueron saqueados. 

“Han robado mercancía en la mera aduana de Peñas Blancas y no vamos a permitir que esto continúe,  queremos que se resuelva esto”, dijo.

Altamirano, casi en tono de revancha, advirtió que no permitirán que ningún  transportista de Costa Rica ingrese a Nicaragua. 

“Las fronteras no las vamos a soltar, vamos a luchar contra lo que sea, para que realmente se respeten los derechos que nos corresponden”, amenazó.

El encargado de los transportistas calificó  de chantaje la decisión de Costa Rica,  pues el tiempo pasa y ellos no reciben respuesta.

“Les parece jugarreta  que nosotros estemos en la frontera, y nosotros no podemos estar a la buena de Dios en esa fila, si realmente respetaran los derechos  humanos no nos tendrían ahí, porque nos exponemos más al virus,  la decisión ya está tomada, vamos a bloquear”, finalizó.

El cierre de la frontera a los transportistas se dio el pasado 18 de mayo con el objetivo de evitar el contagio del Covid-19 en los puntos fronterizos. Con la medida de Costa Rica quedaron varados más de mil camiones Peñas Blancas- Rivas y San Pancho-Las Tablillas.

El presidente de la Asociación de Productores y Exportador (APEN) Guillermo Jacoby, apoyó la decisión de los transportistas ya que se trata de una demanda regional.

“La medida de cerrar las carretera es una manifestación de apoyo entre transportistas de la región. Están  unidos para efectos de garantizar que se pueda negociar, pero no negociaciones parciales o entre países, la decisión debe ser pareja”, alegó. 

Jacoby explicó  que  son cuatro partes las que deben estar de acuerdo; Gobierno, transportistas, exportadores e importadores.

“Lo más importante aquí es garantizar la salud de los transportistas, los gobiernos quieren negociación, pero deben tomar en cuenta a todos las partes y crear un protocolo  de salud, de aduana y migratorio,  para poder alcanzar un acuerdo”, dijo. 

El presidente de APEN agregó  que los transportistas no hubieran llegado a esta decisión,  si Costa Rica  no hubiera hecho el cierre técnico en la frontera, por eso es importante un diálogo  que pueda beneficiar  a todos. 

Hace unos días. el gremio de exportadores e importadores de Costa Rica solicitó la intervención urgente del presidente Carlos Alvarado para restablecer el transporte comercial de la región

José Manuel Quirce, presidente de la Cámara de Comercio Exterior (Crecex), manifestó que se debe de restablecer el tránsito comercial y buscar una alternativa viable que solucionen las cosas por las vía diplomática.

Según el titular de Crecex, la situación es grave ya que muchas empresas tienen casi dos semanas de tener su mercadería paralizada en las fronteras lo que se puede significar una pérdida de la carga.

El sector transporte regional ha advertido a Costa Rica que sus medidas podrían provocar desabastecimiento de alimentos y medicinas en la región centroamericana.

A inicio de este mes de mayo, asociaciones privadas de Centroamérica pidieron a los gobiernos de Daniel Ortega y Carlos Alvarado respuestas urgentes para resolver el problema que enfrenta el sector transporte en la frontera de Nicaragua y Costa Rica, donde se encuentran varados más de 1,600 camiones de carga pesada, ante las estrictas medidas impuestas por el país vecino, de dar 72 horas a los transportistas internacionales para entrar y salir de su territorio.

El 7 de mayo el Consejo Consultivo de la Integración Económica (CCIE), compuesto por 50,000 empresarios de 20 federaciones y 95 cámaras privadas, solicitó al Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica (Comisca), Comisión Centroamericana de Directores de Migración (OCAM) y a los directores de Aduana de Centroamérica que las disposiciones en materia de salud se emitan de forma concordante entre sí para no afectar las operaciones de comercio y el abastecimiento de la región.

Las autoridades de Costa Rica aclararon que mantienen las fronteras abiertas, a pesar de la suspensión del transporte en los principales puntos limítrofes con Nicaragua y Panamá por una discrepancia sobre la forma de aplicar controles de entrada y salida de transportistas en medio de la pandemia.

Marvin Altamirano, presidente de la ATN.

Desde el 18 de mayo, el Consejo de Ministros de Integración Económica Centroamericana (Comieco) solicitó a Costa Rica suspender la aplicación de las medidas que adoptó el pasado viernes, 15 de mayo, en relación con la entrada de transportistas extranjeros a su territorio.

Sin embargo, las autoridades costarricenses declinaron esta opción. “Las medidas fueron tomadas al amparo de las facultadas soberanas costarricenses de garantizar la protección y resguardo de su salud pública y conforme con los instrumentos jurídicos regionales”, explicó el Ministerio de Comercio en un comunicado de prensa.

En esa línea, el ministro de Salud costarricense, Daniel Salas, indicó que 38 de los contagios de coronavirus registrados hasta el martes 19 de mayo en el país corresponden a transportistas o contactos primarios o secundarios de transportistas.

“El riesgo es tal que solo uno de esos casos logró contagiar a 18 personas”, dijo Salas.

Por los menos 50 transportistas fueron diagnosticados como positivos en la frontera Norte con Nicaragua y se les impidió el ingreso al país. Sin embargo, la cartera de Salud informó que en territorio costarricense se encuentran 11 transportistas que entraron antes de la directriz del Gobierno o que no fueron recibidos por Nicaragua al ser diagnosticados con Covid-19 en la frontera y no ser nicaragüenses.

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