María padece hipertensión y cardiopatía coronaria, tiene 77 años y vive a pocas cuadras del Centro de Salud “Félix Pedro Picado”, en el indígena barrio de Sutiaba de León, uno de los centros de esta ciudad donde el martes el Ministerio de Salud comenzó a aplicar la vacuna contra el coronavirus a pacientes crónicos y adultos mayores. Aunque María cumple con las características para recibir el antídoto fue excluida de la lista. “Parece que es un desorden”, comentó.

Contó que desde las siete de la mañana observó a decenas de adultos mayores acomodarse bajo toldos para recibir la primera de las dos dosis de la vacuna Covishield, pero como no fue citada ha decidido esperar. “Soy vieja y tengo todos los males, presión, corazón y hasta reumas; pero a mí nadie me llamó para que me la ponga (la vacuna), y como dicen que es con cita. Además, llevo más de dos semanas con una gripe que no se me quita, prefiero no ir de adelantada porque quién sabe si con la vacuna me agarre mal, porque sé que toda vacuna a uno le causa síntomas, mejor voy a esperar para preguntar en el Seguro cuándo me tocará, si es que me toca”, dice la mujer que, como jubilada, mes a mes recibe atención médica y tratamiento en una clínica previsional.

María cuenta que sus hermana, dos y cinco años menores y también jubiladas, tampoco fueron citadas para recibir la vacuna. Según las autoridades de Salud, los pacientes que serán cubiertos en esta segunda fase de inmunización para hacer frente a la pandemia forman parte de un censo que realizó la institución, pero no ha informado qué pasará con aquellos que no hacen parte de su listado.

“Iniciamos con Managua y en todos los municipios de León y el mecanismo que estamos usando es el de personas que están en los censos de enfermedades crónicas en las unidades de salud”, declaró a medios oficialistas desde la ciudad universitaria Sonia Castro, la asesora presidencial para asuntos de Salud con rango de ministra quien es parte de los funcionarios de la administración de Daniel Ortega sancionados por Estados Unidos.

VACUNACIÓN SIN GUARDAR DISTANCIA DE SEGURIDAD

Personal del Minsa distribuye el documento Consentimiento informado entre los pacientes citados para recibir la primera dosis de la vacuna Covishield. Foto tomada de El 19Digital.

Lo más visible del primer día de la segunda fase de inmunización en Nicaragua, que el martes arrancó en la ciudad de León, fueron las largas filas y aglomeraciones en los centros habilitados. En León, el Ministerio de Salud desarrolló la jornada en los centros de salud Perla María Norori y Félix Pedro Picado.

Algunos pacientes también reportaron retrasos en el inicio del proceso, ya que muchos acudieron desde las siete de la mañana para ser los primeros y la jornada inició hasta con tres horas de retraso, lo que propició mayor aglomeración de personas.

Las mismas imágenes publicadas en medios oficialistas como muestra del éxito del inicio de la inmunización revelan que las personas, que por sus padecimientos forman parte del grupo de mayor riesgo ante un contagio, fueron acomodadas bajo toldos sin distancia de seguridad, mientras esperaban turno para ser inyectados.

“Todo lo que se está haciendo inapropiado, inconsistente e insuficiente, y si a eso se le agrega el mal manejo de los pacientes, como no guardar la distancia, solo refleja el mal manejo de la vacunación”, valora en epidemiólogo Álvaro Ramírez quien considera que los efectos negativos de esta situación podrían desencadenar un rebrote del virus.

También se aprecia a personal sanitario desplazándose entre los pacientes para entregar el documento “Consentimiento informado” que el Minsa pide sea firmado previo a recibir la vacuna y que libra de responsabilidad a la institución en caso de que algún paciente presentara una complicación de salud asociada al antídoto.

VACUNACIÓN CONTINÚA HASTA EL 30 DE ABRIL

De acuerdo con el Minsa, durante la segunda etapa de inmunización contra el coronavirus aplicarán 167,500 dosis de Covishield, correspondientes a la mitad de las donadas por la India y el mecanismo Covax de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Castro dijo ayer que las personas vacunadas en esta etapa recibirán la segunda inyección nueve semanas después de la primera.

El cronograma de vacunación trazado por el Minsa contempla continuar el proceso este miércoles en León y Managua. El jueves y viernes se realizará en Chinandega y Managua; y el sábado en Rivas y Managua. 

Continuará el lunes 12 de abril en Carazo, seguido de Masaya (martes 13), Granada (miércoles 14), Estelí (jueves 15), Nueva Segovia (viernes 16) y Madriz (sábado 17). En la capital la vacunación se mantendrá de lunes a sábado hasta el 30 de abril.

De acuerdo con la calendarización leída por Murillo, en la semana del 19 al 24 de abril la vacunación iniciará el día lunes en Jinotega, para continuar en Matagalpa, del martes 20 al jueves 22 de abril. Los días viernes y sábado la jornada tendrá lugar en Boaco y Chontales, respectivamente. Los últimos en la programación son Caribe Sur (lunes 26), Zelaya (martes 27), Río San Juan (miércoles 28), Las Minas (jueves 29) y Bilwi (viernes 30).

PERSONAL SANITARIO TAMPOCO HA SIDO INCLUIDO

Según la información proporcionada por las autoridades, el personal del Sistema de Salud Público, que son la primera línea de combate contra la enfermedad, no figuran en el plan de vacunación. El gremio médico ha insistido en la importancia de priorizar la inmunización de este sector, pero el Minsa no ha reaccionado.

“Sabemos que las vacunas vinieron hace dos meses al país, la cantidad de vacunas disponibles es suficiente como para iniciar una campaña bastante amplia y que incluya al sector salud, con esas vacunas perfectamente se pueden vacunar a médicos de primera línea que atienden a pacientes con coronavirus”, dijo a DESPACHO 505 el doctor Carlos Quant.

Desde el inicio de la pandemia, el personal de Salud ha denunciado abandono y negligencia por parte de las autoridades. Inicialmente se le prohibió el uso de mascarillas y equipos de protección personal, ahora con las vacunas en el país, no se les da prioridad y, aunque ejecutan la jornada de inmunización, no tienen ni idea de cuándo les corresponderá recibir la protección. 

El pasado 2 de marzo el Minsa inició de un Plan de Vacunación Voluntaria en Nicaragua con la atención a pacientes con Insuficiencia Renal Crónica, y a partir de este martes 6 de abril anunció la segunda fase que abarca a pacientes con otras afectaciones crónicas, oncológicas y con cardiopatías. 

El gremio médico insiste al Minsa que transparente el plan de vacunación. Hasta la fecha no se conoce cuántas personas han recibido la vacuna. En total, el país ha recibido 6,000 dosis de Sputnik V, donadas por Rusia; y 335,000 de Covishield (AstraZeneca) donadas por la India y COVAX, estas últimas son las que comenzó aplicar en esta semana.

Según la información disponible en el sitio de la Organización Panamericana de la Salud sobre el avance de la vacunación en las Américas, Nicaragua es el único país de Centroamérica que no ha reportado datos sobre la administración del recurso que ha recibido de manera gratuita.

Si bien el Minsa publicitó un plan de compra de vacunas a un costo total de 115,7 millones de dólares y ha captado fondos para ese fin, hasta la fecha el Gobierno no ha informado sobre el uso de ese recurso ni avances concretos de los acuerdos de compra.

A mediados de enero, el Gobierno aseguró que había ha iniciado negociaciones para adquirir 7,4 millones de dosis de vacunas para combatir el Covid-19 en Nicaragua, con el objetivo de inocular en una primera fase al 55% de la población nicaragüense, estimada en 6.4 millones de habitantes.

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