Valdrack Jaentschke, uno de los más férreos defensores de Daniel Ortega ante la comunidad internacional, fue apartado de todos los cargos que ocupaba como funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores desde febrero del año 2008, dieciséis en total.

Mediante el mediante el Acuerdo Presidencial 40-2021, publicado este martes y con efecto a partir del primero de marzo, Ortega ordena separar a Jaentschke de los cargos como encargado de las funciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, encargado de las funciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, miembro del Gabinete Económico Financiero en representación del Ministerio de Relaciones Exteriores, viceministro de Relaciones Exteriores para el Caribe y representante de Nicaragua ante la Asociación de Estados del Caribe.

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También le retiró los nombramientos como embajador ante nueve países: Belice, Federación de San Cristóbal y Nieves, Antigua y Barbuda, Surinam, San Vicente y las Granadinas, Grenada, Haití, Trinidad y Tobago y la mancomunidad de Dominica.

Jaentschke era además el delegado de Ortega como representante plenipotenciario de Nicaragua ante la Comunidad del Caribe (CARICOM) y ministro secretario para el desarrollo de la Costa Caribe. El último cargo que asumí fue como ministro asesor del presidente de la República para las relaciones internacionales y con el Gran Caribe, en 2019.

En el documento oficial, Ortega no expone los motivos de la destitución de Jaentschke, quien está casado con la titular del Instituto Nicaragüense de Turismo, Anasha Campbell, y ha actuado como su vehemente defensor ante los más importantes foros internacionales.

El puesto como “ministro asesor del presidente para las relaciones internacionales y con el gran Caribe” fue creado a su medida por Ortega en mayo de 2019. En ese momento, ese nombramiento fue calificado por opositores y defensores de derechos humanos como “premio” a la actuación que tuvo Jaentschke ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde defendió a Ortega y aseguró que realizaba “sus mejores esfuerzos” para solucionar la crisis sociopolítica en el país.

Para asignarle ese puesto, el dictador reformó el reglamento de la Ley de Organización del Poder Ejecutivo vía decreto, el mismo método que ha empleado a lo largo de los 14 años que lleva atornillado a la silla presidencial para proteger y beneficiar a sus funcionarios más leales, y -últimamente a raíz de las sanciones- para acuerpar a los sancionados. Hasta 2019, la lista de asesores de Ortega superaba los 23, sin contar a sus hijos sin incluir a sus hijos.

ABOGÓ POR RETIRO DE SANCIONES

Hace casi un año, el 27 de febrero de 2020, en calidad de vicecanciller de la república, Valdrack Jaentschke durante el 43 periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, abogó por el retiro de las sanciones que afectan a funcionarios, familiares y empresas del círculo de Ortega responsables de corrupción y graves violaciones a los derechos humanos. En defensa del régimen de Nicaragua, el ahora destituido vicecanciller rechazó el informe sobre la situación en Nicaragua presentado por Michelle Bachelet.

Jaentschke, calificó las sanciones como “agresiones” contra los derechos humanos, por lo que pidió el respaldo de la comunidad internacional para instar al gobierno de los Estados Unidos a la suspensión de las sanciones, “contribuyendo de esta forma al respeto de los derechos humanos de los pueblos y a la paz”.

Durante ese foro la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez, quien asistió como miembro de organizaciones de sociedad civil, denunció acoso por parte del diplomático orteguista.

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