El retiro de ACNUR revela el desprecio del régimen por los nicaragüenses en el exilio
La dictadura Ortega Murillo decidió retirar a Nicaragua de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), acusándola de manipular la realidad del país y de incurrir en prácticas injerencistas en correspondencia con los intereses de potencias extranjeras. La decisión revela menosprecio hacia miles de nicaragüenses que desde 2018 son forzados a abandonar el país para huir de la represión y "confirma la voluntad del régimen de aislarse del escrutinio internacional y abandonar sus compromisos humanitarios", denunció la opositora Concertación Democrática Nicaragüense (CDN).
En un comunicado, la CDN condena enérgicamente la ruptura de Nicaragua con ACNUR a la que reconoce como "un pilar de apoyo humanitario para los nicaragüenses que han huido del país en busca de protección" y que en gran medida han sido privados de asistencia consular por parte del régimen, incluida la negación de servicios como la renovación de pasaportes.
"Esta agencia ha visibilizado el drama de los apátridas: ciudadanos despojados de su nacionalidad como represalia política", subraya la organización.
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Recientemente, ACNUR ha denunciado públicamente los recortes presupuestarios que le han obligado a reducir su presencia en Costa Rica, país que ha recibido a más de 300,000 nicaragüenses desde 2018, producto de la crisis migratoria más grave en la historia del país y que ha sido empujada por la persecución contra universitarios, activistas, periodistas, líderes religiosos, defensores de derechos humanos y ciudadanos críticos al régimen.
"La salida de Nicaragua de ACNUR, anunciada a pocos días del Día Mundial de los Refugiados (20 de junio), se inscribe en la creciente hostilidad del régimen hacia organismos multilaterales", agrega la CDN al recordar que en los últimos meses el régimen que lideran Daniel Ortega y Rosario Murillo también ha ordenado abandonar otras agencias de la ONU, como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el Consejo de Derechos Humanos y la Organización Internacional para las Migraciones.
A criterio de la CDN esto es una clara muestra del aislamiento internacional del régimen, su rechazo al escrutinio internacional y su falta de voluntad para cumplir los compromisos.
La dictadura acusó a ACNUR de emitir publicaciones "sesgadas y parcializadas", y de "convertirse en un instrumento de manipulación, de doble rasero y de injerencia en los asuntos internos de los Estados". En la comunicación oficial de retiro "irrevocable", firmada el ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Valdrack Jaentschke; se quejan de "sesgadas y parcializadas publicaciones que esta organización ha realizado, llenas de engaños y manipulaciones, distanciadas totalmente de la verdadera realidad del pueblo y de las familias nicaragüenses".
Nicaragua sostuvo que Acnur "aplica valoraciones dispares entre los países, siendo permisivos, tolerantes y totalmente indiferentes con las barbaries irracionales que cometen las potencias en contra de los países en vías de desarrollo". La organización no ha emitido ninguna nota pública sobre la decisión y acusaciones hechas por los dictadores nicaragüenses.



