La Santa Sede denuncia en la ONU la falta de libertad religiosa en Nicaragua

El Vaticano expresó su “estrecha atención” a la crisis de Nicaragua y urgió al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a garantizar las libertades religiosas y los derechos fundamentales, en un mensaje ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

El Arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Santa Sede, abordó la situación de Nicaragua, en particular la falta de libertad religiosa evidenciada por la persecución a la Iglesica católicas y otras denominaciones cristianas que han alzado la voz por las violaciones de derechos humanos cometidas por la dictadura.

“La Santa Sede presta estrecha atención también a la situación en Nicaragua, y confía en que se puedan garantizar adecuadamente las libertades religiosas y otros derechos fundamentales de los individuos y la sociedad. La Santa Sede reitera la necesidad de que haya una participación sincera, respetuosa y constructiva en el diálogo para encontrar soluciones que fomenten la paz y la armonía en el país”, afirmó Gallagher.

Destierros y confiscaciones

En los últimos años, la persecución contra la Iglesia católica ha incluido el encarcelamiento de sacerdotes y obispos, quienes después han sido desterrados. También se ha confirmado la confiscación de universidades y centros educativos vinculados a congregaciones religiosas, y la prohibición de procesiones que forman parte de la tradición popular. Informes independientes han documentado más de un millar de agresiones y hostigamientos contra la Iglesia desde 2018.

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La intervención del Vaticano contrasta con el silencio del régimen, que ha respondido a los llamados internacionales con más aislamiento y represión. Ortega y Murillo mantienen relaciones tensas con la Santa Sede y han orquestado campañas de difamación contra obispos y sacerdotes que denunciaron la violencia estatal tras la rebelión cívica de 2018.

Según Murillo, las relaciones diplomáticas con el Vaticano están "en pausa" desde marzo de 2023 después de que el fallecido Papa Francisco calificara a Nicaragua como una "dictadura grosera" y hablara de un posible "desequilibrio" de la persona que dirige, en referencia a Daniel Ortega.

El mensaje de la Santa Sede, pronunciado en el mayor foro diplomático del mundo, refuerza la denuncia internacional de que en Nicaragua no existe libertad religiosa ni garantías básicas para la sociedad.